Domingo,26 de marzo de 2017

“Mi libro tiene una parte de erotismo pero se sale del estereotipo de novela romántica”

Alison, una chica joven, con un trabajo estable y una vida sencilla, se encuentra, de un día para otro, con la peor noticia que le podrían dar: se está muriendo. A partir de entonces, decide hacer todo lo que siempre quiso.

Contrata a un gigoló, Marc, segura de que con un profesional podrá disfrutar de todas las experiencias sexuales habidas y por haber, además de asegurarse de que los sentimientos no serán un problema. Lo malo es que el corazón no entiende de situaciones complicadas y termina haciendo acto de presencia por parte de ambos. Los dos se gustan, se atraen, todo es perfecto. Hasta que llega el día en que todo se descubre, y aquello que fue en un principio de color rosa, se vuelve negro. Bajo esta premisa se desarrolla El gigoló seducido, ópera prima de la pinteña Noelia González Fernández y cuyos entresijos desvela para Al Cabo de la Calle.

¿Cuál es el origen de tu obra?

Siempre me ha gustado leer novela romántica, y siempre tenía un cuaderno al lado para ir apuntando las ideas que se me iban ocurriendo. Supongo que la historia se fue forjando poco a poco  en mi cabeza a medida que leía, casi sin darme cuenta.

Hay amor, pero también lujuria e instinto de supervivencia por una terrible noticia. ¿Cómo se mezcla todo?

El tema que trata la novela es algo que, por desgracia, está muy visible hoy día en la actualidad, por lo que mezclarlo con otros sentimientos no ha sido muy complicado.

¿Por qué eliges el sexo como vehículo de escape de la protagonista cuando sabe que tiene los días contados?

No solo usa el sexo como medio de evadirse de la realidad, sino que busca la convivencia en pareja, el tener a alguien que fuese solo para ella, algo que hasta el momento no había experimentado. Quiere vivir todo lo que no ha vivido hasta el momento.

Es curioso que hasta que no sabemos que tenemos fecha de caducidad, no nos atrevemos a hacer lo que realmente queremos.

La gente se preocupa más por el qué dirán los demás que por lo que se desea realmente, se tiene miedo a destacar demasiado y a no encajar en la sociedad. En cambio, si te dicen que algo tiene fecha de caducidad, es como si nos diera igual equivocarnos, ya que el problema desaparecerá en un tiempo determinado.

La crisis emocional en la novela va a venir cuando no se puede separar lo sexual de lo emocional.

Yo creo que todo lo que hacemos implica unos sentimientos. Otra cosa es que no seamos capaces de verlos, o no queramos darnos cuenta de ellos. Así que sí, creo que son inseparables.

¿Te inquieta la posible conexión con otros libros como 50 sombras teniendo en cuenta que el aspecto sexual está muy presente?

Es cierto que mi libro tiene una parte de erotismo, pero no se parece en nada. Esta novela se sale del estereotipo de novela romántica, y creo que eso es lo que hace que la gente se interese por ella.