Lunes,22 de mayo de 2017

Andrea Trepat y Juan Trueba, “dos hermanos” a la ‘Intemperie’

Expuestos, sin protección; al aire libre o no tan libre. Igual que venimos al mundo en esas condiciones, comúnmente conocido como a la ‘Intemperie’, Andrea Trepat y Juan Trueba se muestran  desnudos, con la palabra y su talento como único refugio sobre las tablas del Teatro Pavón Kamikaze de Madrid (y en el futuro les vamos a ver por más auditorios). 

Ellos son Nita y Johnny, los personajes escritos por Cristina Redondo y dirigidos por Laura Ortega en esa obra homónima llamada Intemperie. Un drama familiar. La historia de un pasado que trece años después -el tiempo que hace que Nita desapareció- se mezcla con el presente. La historia de dos hermanos y la losa de una relación de amor más allá de lo fraternal. La historia de los secretos de una familia y de todas al mismo tiempo. En definitiva, una hora y cuarto donde arrecian un sinfín de sentimientos y pasiones que abarcan la infancia y la madurez de estos dos personajes. De estos dos intérpretes que han compartido un momento con Al Cabo de la Calle para hablar de teatro en su máxima expresión. De una obra, Intemperie, que nos ‘ataca’ directamente del escenario a la butaca. Y de Nita y Johnny, dos personajes constantes en muchas familias.

“Nita y Johnny son una relación estancada durante trece años, cuando ella desaparece. Está en stand by hasta que aparece esa noche para contar todo lo que ha sucedido en este tiempo y el por qué de su huida”, explica Juan, obviamente, sin entrar en detalles que es mejor experimentar en el Teatro Pavón. “Son como dos polos opuestos. Dos imanes que se atraen y se repelen al mismo tiempo y con eso lidiamos sobre el escenario”, aclara Andrea.

El drama está servido en solo hora y cuarto donde el público, es sacudido por una descarga emocional que, como ambos actores confirman, no deja indiferente. “Es bastante psicológica, donde cada uno viaja con uno de los personajes y saca conclusiones interesantes que después de la obra nos trasladan cuando hablan con nosotros”, puntualiza el actor nacido en Santander. Es muy bonito verle la cara al público. Están como en shock. Y es muy bonito el tiempo que tardan en digerirlo. Hay mucha tensión durante la obra, hay algo turbio y te deja tocado. Al final todos tenemos familia, elegida o sin elegir, y por eso creo que la gente conecta con los personajes”, completa la leridana a su compañero que con una sonrisa nos confiesa como el teatro siempre va más allá. “Hay una anécdota con un profesor de psicología que nos contaba que iba a traer a sus alumnos a vernos porque hay muchos conflictos de convivencia familiar”.

EL RETO DE INTERPRETAR

Andrea Trepat y Juan Trueba son dos jóvenes intérpretes de esa hornada deliciosa que da la escena española. Y en Intemperie, por las características de sus personajes, tienen un reto  y “algo de miedo”, como reconoce el propio Trueba. “Siempre tratas de hacer una construcción del personaje que sea interesante, pero como no reconozco nada de él en mi, ha sido un poco un trabajo de fe de Laura Ortega y Cristina Redondo, que creían que podía hacer este trabajo y me he guiado por ellas en cuanto a potenciar aspectos que me daba miedo meterme. Si te fías del equipo con el que curras, y de eso se trata esto, no habría llegado a sitios que también tiene la ‘culpa’ Andrea, mi compañera, que te hace crecer”. 

La actriz, por su parte, nos confiesa  una metodología de trabajo muy peculiar y efectiva que se suma a los ensayos. “Rspondo a un test de 50 preguntas del personaje, desde muy banales hasta otras mucho más profundas y siempre las hago del tirón y me ayudan mucho para ir construyendo lo que al final es el personaje”. Para ella Intemperie también ha sido “un reto actoral muy grande”. Y ello porque “el arco de la obra es enorme. Me fascinó el texto, muy bien escrito. Los ensayos con Juan y el resto del equipo han sido un regalo”.

El mismo presente que ambos nos prestan en el momento mágico del teatro. No se la pierdan.