Domingo,30 de abril de 2017

El Atlético de Pinto prepara cuatro finales para un sueño

El inesperado tropiezo del pasado fin de semana en Alcobendas no ha quebrantado el ánimo del Atlético de Pinto, cuyos integrantes se siguen aferrando con uñas y dientes a las matemáticas para mantener intactas las ilusiones de acabar la fase regular entre los cuatro primeros clasificados, lo que les permitiría disputar por segunda vez en su historia el playoff de ascenso a Segunda división B.

Para ello dispone de cuatro partidos, cuatro compromisos que merecen sobradamente el calificativo de finales y en los que ya no tendrá margen alguno para el error. El conjunto rojinegro encara este tramo decisivo de la competición en la sexta plaza, a cuatro puntos del cuarto (Alcalá) y  a cinco del tercero (Unión Adarve). A seis está el segundo (Móstoles URJC) y a ocho el líder (Atlético de Madrid B).

Precisamente el filial ‘colchonero’ será el primer adversario este fin de semana en el Amelia del Castillo. Supondrá la primera prueba de fuego para los de Javier García Márquez, que reciben a uno de los equipos más en forma del grupo. No en vano, encadena nada menos que ocho jornadas sin perder en las que ha firmado seis victorias y dos empates.

A continuación tocará visitar al Trival Valderas, que ocupa la 12ª posición y anda inmerso en la lucha por eludir el descenso. Ya en la penúltima jornada llega otro rival directo al recinto pinteño, en este caso el Unión Adarve, en un duelo que en función de lo que haya pasado hasta entonces puede resultar intrascendente o convertirse en la madre de todas las batallas. Y por último, para cerrar la fase regular, el colectivo rojinegro ejercerá de visitante ante el Rayo Vallecano B, 16º a día de hoy y que está metido de lleno en el ‘fregao’ de la permanencia.

El reto no se presenta sencillo, máxime teniendo en cuenta que a los cuatro puntos de separación del cuarto clasificado se une el impresionante momento de forma que atraviesa el Alcalá, equipo que marca la frontera. Aun así, el plantel no pierde la fe, tal y como se desprende de mensajes como el de Manu Sánchez a la conclusión del partido ante el Alcobendas. “Es un orgullo pertenecer a este equipo y a esta entidad. Lucharemos hasta el final”, advertía antes de añadir que “aquí no se rinde nadie. Todos juntos somos más fuertes”.