Jueves,25 de mayo de 2017

Detenidas 23 personas que integraban una banda especializada en el robo y manipulación de coches de alta gama

Agentes de la Guardia Civil han desarticulado una banda criminal especializada en el robo, manipulación y tráfico ilegal de vehículo de alta gama, operación que bajo el nombre de 'Airbag' ha detenido a un total de veintitrés personas que se habrían beneficiado de más de un millón de euros.

Así lo ha detallado la delegada de Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, en una rueda de prensa ofrecida en la Comandancia de la Guardia Civil de Tres Cantos acompañada por el general jede de la zona, José Arranz, y el teniente Abel Marín.

Dancausa ha precisado que entre los detenidos hay españoles, dominicanos, colombianos y ecuatorianos, en su mayoría con antecedentes penales por delitos de tráfico de drogas.

Se les imputa delitos de integración en organización criminal, robo con violencia, robo con fuerza, estafa, falsificación de documento público, delitos contra la salud pública. Ocho de ellos se encuentran ya en prisión, entre ellos los jefes de la banda y los chapistas.

En el operativo, se han recuperado un total de 68 vehículos de alta gama y se estima que en un trimestre la banda pudo vender al menos 100 vehículos, el más barato por unos 7.200 y el más caro por unos 20.000 euros. Se habrían beneficiado de más de un millón de euros.

La delegada ha detallado que en el transcurso de la operación se ha descubierto una trama de blanqueo de capitales, cuya investigación empezó en noviembre. Se descubrió que la banda tenía cuatro naves para ello. Estaban localizadas en Getafe, La Cabrera, Valdemoro y Coslada, donde se desarrollaban las diferentes fases de la actividad delictiva.

Cuatro naves

En las cuatro naves se maquillaban los vehículos sustraídos, alterando las placas de matrícula y los elementos de identificación de los mismos. De este modo, alcanzaban un grado de perfección muy elevado en los medios técnicos empleados.

El teniente Marín, encargado de la investigación, ha destacado la calidad del trabajo que realizaba la banda hasta tal punto que muchos de los compradores de los vehículos, profesionales en el sector, no se percataron de que se trataba de vehículos robados.

El 'modus operandi' de la banda era adquirir un vehículo siniestrado y se encargaba el robo de un modelo similar. Se extraían las piezas para evitar que se sospechara de que era un coche robado y se insertaban los datos de identificación del sustraído para no levantar sospechas.

Los jefes de la banda se encargaban de invertir importantes cantidades de dinero en comprar vehículos siniestrados, todo ellos de alta gama. Posteriormente, encargaba al grupo especializado en el robo que sustrajera coches del mismo modelo.

En el operativo se han producido registros en las localidades de Valdemoro, Getafe, Leganés, San Sebastián de los Reyes, Torrejón de Ardoz, Madrid, Toledo, Cobeña, La Cabrera y Ciempozuelos.