Miércoles,24 de mayo de 2017

EDITORIAL PINTO: Acordes y desacuerdos

No estamos hablando de la fantástica película de Woody Allen sino, más bien, de las dos caras que vienen a converger en una del Gobierno de Ganemos. Acordes y desacuerdos define la que podría ser una chapuza más de la gestión del Ejecutivo local. Concretamente en lo relativo a la gestión del aparcamiento del barrio de Buenos Aires.

Malos acordes suenan en lo que, por ese afán de colgarse la medalla, ha anunciado a bombo y platillo el equipo de Rafael Sánchez, con Consoli Astasio, edil de Hacienda, como maestra de ceremonias. No es otra cosa que el acuerdo con Geinsol, empresa que gestionaba el parking, por el que dicha encomienda pasaría al Consistorio, además de una indemnización de más de 200.000 euros en favor de las arcas municipales. Hasta ahí, la música suena bien. El Ayuntamiento recibe dinero y pone a disposición de los vecinos las 122 plazas de aparcamiento. 

“La belleza es el acuerdo entre el contenido y la forma”, decía el poeta y dramaturgo noruego Henrik Johan Ibsen, y entrando en la forma y el contenido de dicho acuerdo, los acordes ya desentonan. Porque la oposición ha puesto en duda la legalidad de este pacto prematuro, rápido y sin frenos del que Ganemos quiere hacer cómplices al resto de grupos.

Y aquí surgen los desacuerdos que ya están en manos de los abogados, tanto de Ciudadanos como del PSOE, que se están erigiendo en los fiscalizadores de la gestión de Ganemos Pinto en el Consistorio, a la espera de que vuelva el PP de no se sabe dónde.

Ambos grupos, estudiando la poca documentación entregada por el Ejecutivo local, han señalado que esa indemnización, que intentaba colar Ganemos como música celestial, sería mayor -más de dos millones de euros- calculando el mantenimiento de las plazas durante los 75 años que duraba el contrato. Un cálculo que no ha tenido a bien -no se sabe por qué- realizar el equipo de Gobierno.

Un Ejecutivo que, para más inri, vociferaba allá por 2009 por las calles de Pinto reclamando la gratuidad de dichas plazas. Ese tan famoso donde dije digo que viene a ser la tónica constante de Rafael Sánchez y los suyos. 

Y así entre acordes -malos -y desacuerdos -varios- se escapa el 2016. Habrá que ver si en 2017 Ganemos hace propósito de enmienda y afina sus notas y, sobre todo, sus acuerdos, que falta hace.