Jueves,27 de abril de 2017

EDITORIAL PINTO: Malos humos, mala salud

La gestión de los residuos sólidos urbanos es un tema peliagudo. Y más en una época donde la calidad del medio ambiente debe preocupar a todos. Especialmente en Pinto el tema de los residuos va camino de alcanzar la categoría de alarma social.

Pinto cuenta con un vertedero que recibe la basura de más de 2 millones de habitantes que forman la Mancomunidad del Sur. Además, el municipio tiene que soportar otros tantos vertederos irregulares cuyas consecuencias se dejan entrever en los caminos rurales de la localidad.

La cosa no queda ahí. Y es que el borrador de gestión de residuos 2017-2024 que está barajando ahora mismo la Comunidad de Madrid coloca a Pinto como el municipio con más probabilidades de acoger una incineradora de residuos que perpetuaría sine die el vertedero de Pinto. Vertedero e incineradora tendrían que estar funcionando décadas más hasta amortizar la gran inversión de la misma, ya que el borrador no contempla la eliminación del vertedero. Porque las cenizas y escorias altamente tóxicas que genera la incineradora hipotética serían depositadas también en Pinto, igual que lleva haciéndose desde hace años en la cercana incineradora de Valdemingomez. Con lo cual, Pinto y sus vecinos van camino de convertirse en los receptores de basuras de los madrileños. Y no solo ellos, también los fuenlabreños, getafenses, parleños...

Es decir, que otra vez el sur de Madrid sale vapuleado, quedando patente esa diferencia entre ciudadanos de primera y segunda clase. Estos últimos, por suerte, no se resignan y ya están organizándose para paralizar esta injusticia de clase. 

De nuevo la ciudadanía vuelve a dar ejemplo y va por delante de sus políticos, que parecen no haberse dado cuenta de que el medio ambiente de Pinto, su calidad, afecta a todos. Los malos olores, las incidencias en la salud, no hacen distinciones. Por el momento se trata de un borrador, una idea, un proyecto. Pero cuando el río suena es que agua lleva, y no precisamente potable. Por eso no es casual que la alarma ante esta posible instalación en Pinto siga creciendo con los días. 

Es el momento de la prevención antes de que la situación sea irreversible. Es el momento de actuar y que el sur no se vea otra vez perjudicado.