Martes,28 de marzo de 2017

José Javier Hombrados: "Quiero que los madrileños conozcan más el balonmano"

Cada segundo cuenta para José Javier Hombrados, que a sus 44 años no solo se resiste a colgar los guantes como guardameta sino que a su actividad como cancerbero del BM Guadalajara une también su labor como director de relaciones institucionales de una conocida empresa relacionada con el sector de proyectos deportivos. Y por si no era suficiente con este doble cometido desde finales de diciembre preside la Federación Madrileña de Balonmano, otro apasionante desafío en el que ha decidido embarcarse.

Precisamente en su condición de nuevo responsable de la Madrileña acude solícito a la redacción de Al Cabo de la Calle. Uno de sus grandes retos al frente de esta nueva misión en los despachos es dar visibilidad a un deporte que ha marcado su vida y que también ha acusado en propias carnes los devastadores efectos de la crisis.
“La Federación está sana. Ha habido interés por hacer las cosas lo mejor posible”, admite sin ocultar un inicial tono elogioso hacia la labor de su predecesor, “aunque quizá nos hemos encontrado cierta rutina y se ha perdido el paso en algunas cuestiones. A nivel económico la situación está saneada, pero quizá ha faltado inversión para crecer como Federación y conseguir que nuestra red de practicantes se incrementase”.

De ahí que se haya fijado en su relación de prioridades “incidir en la creación de marca. Lo primero que hemos hecho ha sido incluir un departamento de comunicación para que se nos oiga y que tengamos presencia a todos los niveles”, explica, “porque tenemos una importante masa social de jóvenes y hay que hablar su lenguaje para engancharles. Queremos que los madrileños conozcan más el balonmano”, precisa.

A nadie se le escapa que la llegada a la Federación de un jugador de su pedigrí -254 veces internacional y una exitosa trayectoria deportiva en clubes como Atlético de Madrid, Ciudad Real, Cantabria, Portland San Antonio, Ademar León, etc- ha conllevado un interés mediático que no piensa desaprovechar. “Creo que sobre todo puedo aportar imagen de marca y arrastrar a más gente a la práctica del balonmano y eso va en beneficio de todos. Esté donde esté”, comenta el veterano guardameta, “llevaré el balonmano madrileño por todos sitios y tengo posibilidad de que tenga más presencia. Con Hombrados el altavoz del balonmano madrileño será un poco mayor y eso hay que aprovecharlo”, reitera sin ocultar posible ventaja: “Conozco bien las instituciones y eso también nos ofrece una gran posibilidad de dar cuerpo a los proyectos que traemos”.

Los datos que ha recopilado al acceder a la presidencia federativa reflejan que “a día de hoy tenemos 4.867 licencias y luego hay en torno a un millar de niños que practican balonmano a través de las distintas escuelas municipales”. De ahí que uno de los objetivos a materializar en este periodo “es seguir enganchando a estos niños para que no se nos pierdan al dejar la escuela municipal. Queremos conseguir un considerable aumento en el número de licencias”, remarca Hombrados, que se ha fijado entre sus propósitos “conseguir que cualquier niño de cualquier punto de la Comunidad pueda practicar balonmano”.

No esconde Hombrados que ahora mismo Cataluña es posiblemente el referente a nivel formativo. “ya que está en torno a 10.000 licencias y en los últimos Campeonatos de España se ha llevado casi todas las categorías. Llevan mucho tiempo trabajando bien”, comenta. Por eso se propone que en Madrid “se facilite el desarrollo de la competición y que haya más equipos para que crezca también el nivel deportivo. Nuestra idea es crecer un diez por ciento anual. Podríamos estar hablando de tener cerca de 7.000 licencias de aquí a  cuatro años, lo que sin duda sería un gran éxito”, remarca.

Pero también a nivel de elite tiene trabajo por delante. “Todo el mundo añora aquella rivalidad Barcelona-Atlético de Madrid que daba a la liga una notoriedad que ahora no tiene”, reconoce a sabiendas de que la solución pasaría porque el club colchonero recuperase la sección de balonmano, una posibilidad que Hombrados piensa explorar.  “Ese proyecto habría que defenderlo con una estructura potente para que al Atlético de Madrid no le diera miedo embarcarse de nuevo. A ver si cuando llegue el momento podemos ir de la mano la Federación Española y la Madrileña para presentarle un proyecto en condiciones al club para su vuelta. Estoy ilusionado en que pueda suceder”, comenta, “pero tendrá que pasar un tiempo para que esto vaya cogiendo cuerpo y al Atlético de Madrid le interese comprar la idea”.

El Mundial 2021, posible revulsivo para el balonmano femenino

Jota Hombrados visitó nuestra redacción acompañado por dos jugadoras del Balonmano Getasur, Elena Navarro y Helena Martín, que valoraron la progresión experimentada por el balonmano femenino madrileño en los últimos años y el incuestionable estímulo que sin duda puede suponer la celebración en nuestro país del Mundial de la especialidad en 2021.

Navarro sostiene que “el balonmano femenino madrileño está en un momento bastante bueno, tal y como lo demuestra el reciente ascenso del Villaverde a la máxima categoría. Esa ilusión de poder aspirar a algo más te hace crecer y se lo transmites también a los más pequeños”, comenta antes de referirse a los efectos del Mundial femenino. “Espero que sirva para que las niñas no ‘desaparezcan’ según suben de categoría al ver que pueden llegar arriba”. Por último, destaca la construcción de las dos nuevas pistas de balonmano playa en Getafe, “ya que los niños están deseando probar. Les llama mucho la atención porque es un deporte espectacular y ahora nos puede venir muy bien para fomentar un deporte que está de moda”.

Helena Martín, por su parte, aboga por “darle mucha más publicidad al balonmano femenino y espero que el Mundial sirva para que experimente un considerable auge, ya que se valora mucho menos que lo que se debería”. La jugadora del Getasur cree que la crisis económica ha generado una situación tremendamente complicada “porque han desaparecido clubes y se han marchado muchas jugadoras al extranjero”, por lo que considera prioritario “intentar que regresen” para que las competiciones nacionales incrementen su competitividad “y el balonmano femenino pueda seguir creciendo a todos los niveles”.