Domingo,30 de abril de 2017

La alergia al polen será menos virulenta esta primavera en la región

La primavera es una época de contrastes. Esta etapa de transición entre el gélido invierno y el caluroso verano supone grandes cambios en el ser humano y todo lo que le rodea. Pero también la clásica visita de enfermedades que convierten a esta estación en un calvario para muchas personas. 

De esta manera, los doctores Darío Fernández, del centro de salud San Cristóbal de Los Ángeles, y Javier Seoane, experto alergólogo del Hospital Severo Ochoa de Leganés, cuentan para Al Cabo de la Calle que las alergias, presentes a lo largo del año, se recrudecen en esta estación por la polinización de las plantas, que además ven incrementa. Sin embargo este año serán menos virulentas que otros años, según la AEMET, gracias al vaivén de las temperaturas y las escasas lluvias que se prevén durante la estación

Antes de entrar en detalles, conviene preguntarnos qué es la alergia, tan común y problemática en nuestra vida diaria. El doctor Seoane la define como “un error de nuestro sistema inmunológico que reconoce como anómalo algo que no lo es y reacciona ante él como un fenómeno inflamatorio y dañino”. Según datos de ambos facultativos, se estima que más del 25% de los madrileños tiene alergia al polen, de los cuales el 10% presenta cuadros de asma.

“El alérgico nace alérgico, pero con el tiempo se va haciendo. Hay una predisposición en esas personas que cuando se ponen en contacto con estas sustancias, su sistema se sensibiliza y aparecen estos cuadros”, apunta el doctor Fernández.

Para colmo de males, la alergia no viene sola en primavera. En la época del amor y la alegría, los parásitos se reproducen y pueblan parques y jardines; el calor altera los alimentos, con la consecuente visita de la gastroenteritis o salmonelosis; y como colofón, la astenia primaveral, esa gran desconocida y tan frecuente.

“La astenia primaveral es un malestar que se produce por los cambios de luz y temperatura. Los fotoreceptores de la retina mandan información al hipotálamo y este a la glándula pineal, segregando serotonina que influye en el estado de ánimo”, señala el doctor Fernández. Fatigas, somnolencia, falta de concentración, irritación e incluso menos apetito sexual.

EL PÓLEN, "ENEMIGO" NECESARIO

El contacto con el polen es imposible evitarlo. En sí mismo no es malo, lo respiramos a diario y la polinización es necesaria para la vida en el planeta. El problema, según expertos consultados, radica en que el alérgico, al tener un sistema inmunológico tan sensible, reacciona ante él de forma más adversa. Además, la contaminación de las grandes ciudades de la región, como Leganés, Getafe, Fuenlabrada o la propia capital, provoca que el polen sea 27 veces más alergeno, pero su importancia para la vida lo convierten en un ‘enemigo necesario’.