Domingo,30 de abril de 2017

Los derbis de este curso en el Fernando Martín han sido un 'puntazo'

Los caprichos del destino han querido que los dos duelos de rivalidad regional que ha albergado el pabellón Fernando Martín esta temporada se hayan convertido en un auténtico canto al baloncesto ofensivo y estén sin duda entre los duelos más espectaculares de la presente edición de la Liga Endesa. No en vano, entre ambos encuentros se han anotado nada menos que 400 puntos. Y sin prórrogas, lo que añade aún más mérito al dato y certifica que cada uno de estos derbis ha sido un puntazo.

El primero de este par de festivales tuvo lugar el pasado 4 de febrero. El Movistar Estudiantes visitaba el recinto fuenlabreño sin ningún tipo de complejos, pero tampoco los tuvo el Fuenla, que tras los titubeos iniciales (18-31) no tardó en adivinar que el partido se decidiría por la capacidad de pegada y al final acabó enviando a la lona a los del Ramiro por 103-97. La mejor de versión de Pako Cruz (27 puntos) y la notable aportación de Popovic (20 puntos) y O'Leary (15) convirtieron en estéril la exhibición de Edwin Jackson (39 puntos).

Más meritorio incluso hubiese sido doblegar también este pasado domingo al Real Madrid, pero en este caso la victoria acabó escurriéndose en los últimos segundos de un partido verdaderamente descomunal, tal y como ilustra el propio resultado (99-101). En esta ocasión descolló sobre todo David Wear, que anotó nada menos que 22 puntos sin fallo (5/5 en tiros de dos puntos y 4/4 en triples) completando su mejor actuación con el Montakit. Otro tanto ocurrió con Hettsheimeir, que se fue hasta los 18 puntos y 17 créditos de valoración en apenas 18 minutos de juego.

Uno de los registros más destacados a nivel colectivo por lo que respecta al bando fuenlabreño es que repartió nada menos que 25 asistencias igualando su tope en la máxima competición del baloncesto nacional. Rupnik (10) y Popovic (7) estuvieron muy acertados en este apartado, en el que contaron con la complicidad de los compañeros asistidos en forma de excelentes porcentajes de fiabilidad en el tiro.

El problema es que enfrente estaban Felipe Reyes, Sergio Llull y un ex de la casa como Gustavo Ayón que rescataron al equipo blanco cuando peor pintaban las cosas para sus intereses. El primero firmó una de las mejores actuaciones de su carrera (23 puntos y 14 rebotes para 40 de valoración) y con ¡37 años!. El segundo sigue tocado por una varita mágica y anotó 28 puntos con otro 'mandarinazo' de los suyos desde su propio campo. Y el tercero se fue hasta los 30 de valoración (14 puntos y 13 rebotes) casi de puntillas pero con una demoledora eficacia.

Tampoco faltó espectáculo del bueno a la hora de machacar los aros y ahí el que no tuvo rival Rolans Smits, que firmó hasta tres prodigiosos vuelos sin motor que levantaron de sus asientos a los cerca de 6.000 espectadores que abarrotaron el Fernando Martín, otra cifra reseñable de un derbi verdaderamente para enmarcar.