Miércoles,24 de mayo de 2017

Pilar Castro: "Estamos tan enganchados a los aparatos que necesitamos sentir y ver emociones e 'Invencible' está lleno de eso"

Dos parejas. Una de clase social alta (Maribel Verdú y Jorge Bosch), a los que la crisis económica ha obligado a dejar Madrid y trasladarse a un pueblo de la periferia. La otra (Pilar Castro y Jorge Calvo), es de origen más humilde y del pueblo toda la vida.

La vida y las circunstancias les hacen vecinos y: ¿condenados a entenderse a pesar de las evidentes diferencias? Pues esa es la propuesta de Invencible, dirigida por Daniel Veronese y que llega al Tomás y Valiente de Fuenlabrada este domingo, 27 de noviembre, a partir de las 19.00 horas.

Una sátira social, mezcla de comedia y drama. En definitiva, la vida misma. Y de ella hablamos (y nos habla) con Pilar Castro, una actriz todoterreno que sustituye a Natalia Verbeke en el reparto después de que tuviera que dejar la obra por circunstancias personales. 

Invencible pone sobre las tablas a dos parejas de clase social muy diferente en el mismo pueblo. El conflicto está servido.

Sí. Son dos parejas de una forma de ser muy diferente. Pertenecen a clases sociales distintas. Una de las parejas viene de Madrid al pueblo por problemas económicos. Creen que allí van a encontrar otras facilidades y otra forma de ver la vida y relacionarse.  Y por la situación de cada uno y nada más entrar, ya existe el conflicto. Y aumenta por la manera de ser, la manera de pensar, sus gustos o la forma de expresar las cosas.

Los personajes, y en concreto el que interpretas. ¿Huyen de los clichés?

No son personajes construidos ni interpretados desde el cliché. Lo que pasa es que representan a dos clases sociales características. Uno son una familia, no pija, si no de clase social media-alta; y la otra más baja. Entonces, más que clichés intentamos que la gente se pueda sentir identificados con ellos.

En ese enfrentamiento y esa identificación, entonces, el público se ve obligado a tomar partido por alguna.

Sí. En el fondo lo que la obra intenta mostrar es que hay cosas que nos unen. No es que unos sean los buenos y otros los malos. Es que el ser humano, sea de donde sea, o de la forma que sea, al final tenemos muchas cosas en común y eso es de lo que hablamos.

¿Cuánta carga ideológica hay en Invencible?

La carga ideológica que hay es el día a día de hoy. Hay una crisis que afecta a la pareja que se tiene que ir al pueblo por problemas económicos a empezar otra vida. Y la obra en sí no tiene ideología, pero sí que es verdad que habla de la ideología.

Llegas al proyecto una vez empezado, sustituyendo a Natalia Verbeke. ¿Cómo has construido tu personaje teniendo esto en cuenta?

(Sonríe). Con mucha rapidez y ayuda de mis compañeros. Un poco desde la intuición. También ya había un dibujo hecho y he intentado ponerme el traje que había.

Conforme pasan las funciones, sigues con ese traje o se introducen matices propios.

El personaje es verdad que ya estaba dibujado, pero poco a poco lo he ido trayendo hacia mí. Al final cada actor es un mundo y por supuesto acabas dándole tu propia impresión.

Con el talento de tus compañeros de reparto y habiéndote incorporado más tarde. ¿Eso es una presión o un aliciente?

Por supuesto un aliciente. Son unos compañeros maravillosos. Sí que es verdad que tenía la fortuna de haber trabajado con ellos en otras ocasiones y por eso sabía dónde pisaba. Subirme cada día con ellos al escenario es un lujo.

Cine, televisión y ahora teatro con Invencible. En este momento de tu carrera, ¿qué experiencia sacas de la obra?

Una experiencia buenísima, porque me encanta el arco que dibuja la función. Todo el mundo piensa que es comedia, pero tiene su punto dramático. Es una función que te hace pasar de un estado a otro en minutos, y eso la gente lo percibe.

Comedia y drama, al final como la vida misma. Y eso el teatro lo capta mejor que otro formato.

Sí, es así. Además la gente está muy necesitada de teatro, de cosas vivas. Estamos tan enganchados a los aparatos que lo que le gusta a la gente es sentir y ver emociones, y esta obra está muy llena de eso.

Estos días se especula con la posibilidad de bajar el IVA a la Cultura. Imagino que sería una noticia muy bien acogida.

Bueno, más que bien acogido es que es necesario. Hay muchísimos teatros que están cerrando y compañías que casi no pueden subsistir y no creo que sea bueno para nadie. Creo que es necesario ya, porque el teatro es un espectáculo vivo de siempre y no sé porque importa tan poco a este Gobierno. Le da absolutamente igual y no puede ser. Hay mucha gente que vive de esto y mucha gente que va al teatro y creo que la Cultura es muy necesaria.