Sábado,27 de mayo de 2017

"Se han perdido sensaciones y quizá hay que retocar cosas"

Foto: Sergio Reyes/AD Alcorcón

No corren buenos tiempos para el Alcorcón, que el pasado fin de semana caía a puestos de descenso tras ceder ante el Almería y encadenar la octava jornada sin ganar. Se avecina, pues, un final de competición plagado de emoción y dramatismo y es buen momento para pulsar las sensaciones del presidente de la entidad alfarera, Ignacio Legido, quien en conversación telefónica con Al Cabo de la Calle no oculta su lógica inquietud por la coyuntura, pero sí traslada una ilimitada confianza en la permanencia.       

El equipo llega al tramo decisivo de la competición enlazando ocho encuentros sin vencer, ¿hasta qué punto preocupa la situación?
Más que preocupados lo que estamos es ocupados en intentar que el equipo tenga todo lo necesario para poder competir en las mejores condiciones. Los resultados en estas últimas jornadas no están siendo los esperados. Quizá el esfuerzo de la Copa y los cambios de la plantilla en navidades hayan provocado que al equipo le esté costando mas competir, pero estamos convencidos de que los chicos van a salvar la situación en las próximas jornadas.

¿De verdad cree que les ha podido pasar factura llegar tan lejos en la Copa?
Bueno, por un lado está el sobreesfuerzo que hubo que realizar en esa competición y luego que quizá la plantilla se quedó algo corta. Cuando salen seis jugadores y entran tres al final son nueve cambios. Ésta es una plantilla joven y encima ha habido lesiones importantes. Creo que estamos pagando el sobreesfuerzo de la Copa porque competir hemos competido bien ante rivales como Zaragoza o Córdoba que nos han ganado en los últimos minutos. Además, y aunque no quiero que suene a excusa, también hemos tenido muchas adversidades porque la verdad es que viento a favor no estamos teniendo ninguno.

¿Imaginaba que a estas alturas de curso estarían peleando por no descender?
Sinceramente no. Quizá a principio de temporada, cuando decidimos cambiar al técnico y que viniera Julio Velázquez, sí que podíamos aventurar una campaña complicada, pero con su llegada el equipo dio un vuelco a mejor. Posiblemente haya habido ciertos detalles en partidos trascendentales que han hecho que la moral del equipo se viera mermada.

El plantel se configuró con unas expectativas ambiciosas, ¿cree que el equipo está preparado para afrontar un desafío tan diferente?
Quiero pensar que sí. Lo normal era que después de la Copa tuviéramos un bajón, pero no esperábamos estar ocho jornadas así. Es un tema sobre todo anímico. Se han perdido sensaciones y quizá hay que retocar cosas. Seguro que cuando estén todos los jugadores disponibles podremos ir a mejor. Queda casi un 25 por ciento de campeonato, 33 puntos, y esto es un problema de confianza. Ahora nos vienen varios rivales directos y es momento de dar la cara.

En casos como éste suele fijarse la atención en el banquillo ¿hasta qué punto está seguro Velázquez si esta mala racha se prolonga?
Quiero creer lo que me dicen y que esto se arreglará porque la gente está muy metida y se están viendo muy buenos entrenamientos. Yo a Julio lo veo muy tranquilo. Tiene las cosas muy claras y es fiel a su estilo. Les vemos muy convencidos tanto a él como a los jugadores y están mentalizados para revertir esta situación, que no es ni la esperada ni la deseada.

¿Sé arrepienten de haber renovado al entrenador?
No, no estamos arrepentidos. Estamos convencidos de que Julio es un gran entrenador y que tiene muy claro cómo funciona el fútbol. No ha llegado al club en la mejor de las situaciones porque lo hizo con una plantilla ya configurada y todo eso afecta al juego. Debo decir que nosotros siempre hemos creído en los proyectos a largo plazo. Ya lo intentamos con Bordalás y con Muñiz y no pudo ser, pero seguimos intentándolo y lo que tenemos muy claro es que a Julio le vemos muy convencido de este proyecto.

Es de suponer que el contacto con el propietario, Roland Duchatelet, será constante, ¿qué les transmite?
Está muy tranquilo. Al menos eso es lo que nos transmite. Habla regularmente con nosotros después de los partidos y se le va dando la información precisa. Nos pide tranquilidad, paciencia y mucho trabajo porque es consciente de que después de tres años muy buenos ahora toca otro no tan bueno.

¿Tiene previsto hablar con los jugadores en una  coyuntura tan delicada?
Estamos en la línea de tener cierta tranquilidad y no estamos teniendo ninguna charla especial. Les visito antes y después de cada partido y ante el Mallorca lo volveré a hacer con más ganas si cabe. No creo que sea momento de charlas sino de estar todos metidos.

¿Y qué mensaje trasladaría a los aficionados en un momento como éste?
Pues les diría que de las situaciones difíciles se sale con calma y todos juntos, perseverando y trabajando muy duro. En la medida que nos puedan apoyar en positivo seguro que podemos dar un aliento extra a los jugadores, que son los que pueden sacar esto adelante. Hay otros equipos que tienen muchísima más presión que nosotros.

Hablando de presión, ante Mallorca y Mirandés se juegan la vida...
Por circunstancias nos enfrentamos a dos rivales directísimos y hay que salir a ganar con todo porque de ese modo nos alejaríamos de ellos y saldríamos de esta zona. Si no son finales desde luego estos dos partidos serán algo muy parecido para nosotros.

La última ¿apostaría dinero por la permanencia del Alcorcón?
Claro que apostaría dinero a la salvación del Alcorcón. No suelo hacerlo, pero por el Alcorcón lo haría sin pensarlo. Si uno baja al vestuario y ve la ilusión con que compiten la única opción es que el equipo salga adelante y estoy convencido de que el fútbol acabará siendo justo con nosotros.