Lunes,24 de abril de 2017

Una sentencia obliga a Getafe a pagar a Ferrovial 102.891 euros por retrasos en el pago de obras

Una sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 32 de Madrid ha condenado al Ayuntamiento de Getafe a pagar a la empresa Ferrovial Conservación S. A. un total de 102.891 euros en concepto de intereses por el retraso en el pago de varias trabajos del polideportivo de La Alhóndiga.

   La sentencia, de la que se ha dado cuenta en la Junta de Gobierno local, ha estimado el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la empresa, reconociendo el derecho a que se le abone la cantidad reclamada en concepto de intereses por retraso en el pago de siete certificaciones de la obra denominada "Elaboración de proyecto y ejecución de las obras de actuación en el polideportivo de la Alhóndiga", así como de los intereses devengados por retraso en el pago de una factura correspondiente a trabajos complementarios no incluidos en el proyecto original, más los intereses legales.

   La sentencia no es firme y contra la misma cabe interponer recurso de apelación en el plazo de quince días siguientes a la notificación de la misma, aunque el letrado del Ayuntamiento no ha recomendado su interposición.

   Precisamente, el pasado mes de enero se dio a conocer otra sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 21 de Madrid condenando al Ayuntamiento a abonar 168.217 euros también a la empresa Ferrovial Conservación S.A. por el impago de una factura que reclamaba desde hace tres años por obras en el mismo polideportivo.

   En concreto, se obligaba al Ayuntamiento a pagar 103.370 euros correspondientes al principal de la factura, además de 28.618 euros de los intereses devengados por el pago tardío y otros 36.229 euros por el retraso en el pago de las certificaciones.

   Las obras de ampliación del polideportivo de La Alhóndiga se adjudicaron a la empresa Ferrovial Conservación por 2 millones de euros en julio de 2008, un año después de que sufriera diversos daños materiales a causa de un incendio, y consistían en la construcción de dos nuevos edificios (uno para almacén y vestuarios) junto a los campos de fútbol de césped artificial, con una superficie de 600 metros cuadrados.

   Las obras dotaron al polideportivo de un segundo edificio, de 250 metros cuadrados de superficie, para completar la unificación de toda la instalación, donde se sitúan las dependencias administrativas, además de servir como acceso principal a todo el recinto.

   El polideportivo, situado en la carretera de Getafe a Leganés, había sido inaugurado cuatro años antes de la realización de esas obras de ampliación  por la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, con una inversión de 7,7 millones de euros y consta de un pabellón cubierto diseñado por el arquitecto Miguel Fisac, dos campos de fútbol de césped artificial, seis pistas de tenis, dos pistas polideportivas al aire libre, dos gimnasios equipados con sauna y jacuzzi, un rocódromo para realizar escalada, una piscina de verano y otra cubierta.